martes, 30 de septiembre de 2014

No sabría expresar la soledad de aquel momento, en aquel bar sin amigos, sin pareja, sin familiares, sin nadie... Solo yo y mi mente. No podía seguir así pero tampoco había remedio "solo, solo, solo, solo..." No paraba de sonar esa palabra en mi cabeza, en mi corazón.
Necesitaba empezar de cero donde nadie supiese nada de mi, que poco a poco conocieran lo que soy, sin pasado, sin futuro, sin nada mas que un presente ensombrecido por las dudas, remordimientos y cicatrices que no se habían curado aun o se abrían nuevamente.
Mientras escribo esto las lagrimas de dolor no cesan de caer sobre el papel de un cuaderno viejo, y ahora están aquí en un blog abandonado; como yo.
Espero algún día tener el valor y la fuerza para cambiarlo, sino creo que moriré y lo haré solo, justo como en este momento.

Solo te pido que me salves, si aun sigo estando vivo...